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PHQ-15: aplicación e interpretación en consulta
El PHQ-15 es el tercer miembro de la familia PHQ que llega a la consulta de psicología, y el peor documentado en español. Las páginas que lo explican repiten cuatro datos —quince ítems, escala de 0 a 2, rango de 0 a 30, cortes en 5, 10 y 15— y luego cometen el mismo error clínico: leer un puntaje alto como prueba de que los síntomas «son emocionales». Mide carga de síntomas, no su origen.
Qué mide el PHQ-15 y qué respaldo tiene
Es la escala de síntomas somáticos del Patient Health Questionnaire, la versión autoaplicada del PRIME-MD que también dio origen al PHQ-9 y al GAD-7. El manual oficial lo describe como derivado de los estudios originales del PHQ y de uso creciente para evaluar severidad somática y posible somatización.
La validación original es Kroenke, Spitzer y Williams (2002), sobre 6,000 pacientes de medicina interna, familiar y ginecobstetricia. Su hallazgo central no fue diagnóstico sino funcional: al subir la severidad somática cayó escalonadamente el estado funcional en las seis subescalas del SF-20, y subieron los días de incapacidad y el uso de servicios. Ahí se fijaron los cortes de 5, 10 y 15. Los autores lo describieron como un cuestionario que puede ser útil para tamizar somatización y monitorear severidad: nada más.
Cómo aplicarlo: escala 0 a 2 y ventana de cuatro semanas
Es autoaplicado. Los quince ítems cubren dolor, síntomas cardiopulmonares y gastrointestinales, dolor sexual, un ítem menstrual, fatiga y sueño. No reproducimos la forma: descárgala del sitio oficial.
Dos diferencias con el PHQ-9 cambian la calificación.
- En la forma PHQ-15 la escala es de 0 a 2, no de 0 a 3, y no mide frecuencia sino molestia. Los anclajes de la versión para Chile son «No me afectó nada (0)», «Me afectó un poco (1)» y «Me afectó mucho (2)». El máximo es 30, no 45, y ningún síntoma mueve el total más de dos puntos: el puntaje refleja sobre todo cuántos síntomas molestan, no cuánto molesta uno. El manual fija una excepción: si derivas los quince ítems del PHQ completo, fatiga y sueño llegan del módulo de depresión en escala de frecuencia y se recodifican de 0–3 a 0–2, uniendo «más de la mitad de los días» y «casi todos los días» en un solo 2. Fuera de esa recodificación, calificar con anclajes de frecuencia no produce un PHQ-15.
- La ventana es de cuatro semanas, no de dos. El encabezado pregunta por «las últimas 4 semanas»; el módulo de depresión del mismo cuestionario, por las últimas dos. Aplicados el mismo día cubren periodos distintos: escríbelo en la nota. Y como fatiga y sueño están en los dos, aplicarlos por separado los cuenta dos veces.
El ítem que sólo aplica a mujeres
El ítem d pregunta por dolor menstrual u otros problemas con la menstruación, y viene marcado «SÓLO PARA MUJERES». Ni el manual ni las formas oficiales dicen qué hacer con ese ítem cuando el respondiente es hombre. No fijan si el denominador baja a 28, si se prorratea o si se deja en blanco, y no localizamos fuente que lo resuelva. Registra si el ítem d aplicaba, y no compares el 12 de un hombre con el de una mujer como si midieran igual.
Cómo se califica y qué significan los puntajes
Se suman los quince ítems: 0 a 30. El manual conserva los cortes originales del estudio de 2002: 5, 10 y 15.
| Puntaje | Banda de severidad |
|---|---|
| 0–4 | Por debajo del primer corte |
| 5–9 | Baja |
| 10–14 | Media |
| 15–30 | Alta |
Antes de copiar una tabla ajena: el manual nombra sólo tres bandas —baja, media y alta donde fija la severidad somática; leve, moderada y grave donde alinea los tres instrumentos—, así que el rótulo del 0–4 es nuestro. Y añade: 10 o más es «bandera amarilla»; 15, «bandera roja».
Lo que un puntaje alto NO significa
No dice nada sobre el origen de los síntomas. La síntesis de evidencia más grande sobre el instrumento —Hybelius y colegas (2024), 305 estudios y 361,243 participantes— usa «trastornos somatomorfos» como paraguas para cuadros de carga somática elevada «independientemente de si la etiología de los síntomas físicos se comprende del todo». El PHQ-15 mide esa carga, no su causa. Un 18 dice que la persona reporta mucha molestia por muchos síntomas físicos el último mes; no que sean imaginarios.
No es una objeción semántica: es seguridad del paciente. Tratar un PHQ-15 alto como prueba de somatización es como se pasan por alto enfermedades cardiacas, endocrinas y autoinmunes. Van Driel y colegas (2018) lo señalan para adultos mayores: síntomas que en jóvenes remiten a cuadros sin explicación médica, en mayores pueden venir de enfermedad somática.
No diagnostica trastorno de síntomas somáticos. Ningún corte lo hace, por una razón estructural: el criterio B del DSM-5 —pensamientos desproporcionados, ansiedad persistente, tiempo y energía excesivos— no se mide en ninguno de los quince ítems. El PHQ-15 cuenta síntomas; el diagnóstico evalúa la respuesta a ellos.
Y no te autoriza a descartar nada médicamente. La nota debe decir que un inventario de síntomas físicos no es una evaluación médica, y registrar la derivación al médico cuando corresponda.
Qué tan bien funciona: la psicometría sin adornos
La consistencia interna agrupada es buena: alfa de 0.81 (IC 95%, 0.80–0.82) en el metaanálisis de 2024, que añade un detalle poco citado: tres ítems —problemas menstruales, desmayos y problemas sexuales— tienen correlaciones ítem-total por debajo de 0.40. La test-retest fue inconsistente (0.65 a 0.93).
La exactitud diagnóstica es otra historia, y cada cifra se lee contra su estándar de referencia. Frente a trastornos somatomorfos, las áreas bajo la curva van de 0.63 a 0.79 y los cortes óptimos de 6 en población general a entre 11 y 14 en clínicas psicosomáticas; la conclusión de esos autores es literal: propiedades de tamizaje subóptimas. Contra una entrevista de trastorno de síntomas somáticos del DSM-5 en 372 pacientes psicosomáticos, Toussaint y colegas (2020) reportaron 0.70; con el SSD-12 subió a 0.77, con 69% y 70%. Contra la MINI, de Vroege (2012) halló un corte de 9 con sensibilidad de 56.5% y especificidad de 61.9%.
Fíjate en los cortes «óptimos»: 6, 9, 11, 14. Viajan mal entre muestras, y ninguno debe leerse como umbral de trastorno. Para seguimiento, el metaanálisis de 2024 fija en 3 puntos la diferencia mínima clínicamente importante del SSS-8, y para el PHQ-15 recoge una sola estimación —2.3, excluyendo un ítem—: 3 puntos es un piso prudente, no un umbral establecido. El manual llama preliminar su respuesta al cambio, y la revisión de los autores (2010) la llama emergente aunque no definitiva: opción de segunda línea para medir progreso en terapia frente al PHQ-9. Aun así, una revisión con metodología COSMIN (2017) recomienda el PHQ-15 —o la subescala de somatización del 4DSQ— para somatización en atención primaria.
En español hay dos versiones oficiales, y ninguna es para México
El índice de idiomas del sitio oficial es explícito: el PHQ-15 existe en exactamente dos variantes en español, «Spanish for Chile» y «Spanish for the USA». No hay una para México —sí la hay para el PHQ-9, el GAD-7 y el PHQ-8—, ni un PHQ completo en español mexicano del cual derivarla.
Las dos no son intercambiables: donde la chilena pregunta «¿en qué medida lo han afectado…?», la estadounidense pregunta «¿cuánta molestia ha tenido…?»; donde una dice «articulaciones», la otra dice «coyunturas»; donde una dice «relaciones sexuales», la otra, «penetración sexual».
Tres caminos legítimos: la versión oficial para Chile, la versión oficial para Estados Unidos, o derivar los quince ítems de una traducción del PHQ completo por la ruta que el manual autoriza. Como juicio editorial —sin evidencia que lo respalde—, el léxico estadounidense nos parece más cercano al uso mexicano. Elijas la que elijas, anota cuál usaste: dos redacciones distintas no dan puntajes estrictamente comparables.
Traducción no es validación
El manual lo dice sin rodeos: la mayoría de las traducciones son lingüísticamente válidas, pero, a diferencia de las versiones en inglés, pocas se han validado psicométricamente contra una entrevista psiquiátrica estructurada independiente. Las únicas validaciones publicadas en español son de España. El estudio DEPRE-SOMA (2010) evaluó a 3,362 pacientes psiquiátricos con depresión y/o ansiedad: alfa de 0.78 y correlaciones de moderadas a altas con la MADRS (r = 0.3–0.7). Es confiabilidad y validez convergente, no exactitud diagnóstica: no hubo entrevista estructurada de referencia. Robles y colegas (2024) analizaron a 1,495 personas de población general española: estructura factorial y datos normativos.
No localizamos ninguna validación mexicana ni latinoamericana del PHQ-15. Buscamos en PubMed y Europe PMC; SciELO, Redalyc y LILACS no fueron accesibles, así que una publicada sólo ahí podría escapársenos. Lo que sí hay: Brambila-Tapia y colegas (2022) midieron somatización con el PHQ-15 en 1,008 adultos mexicanos citando como validación el estudio español, y calificaron en una métrica reescalada de 1 a 3. No localizamos un valor de referencia mexicano publicado en la escala de 0 a 30: si alguien te muestra una «media mexicana» sobre 30, pídele la fuente. Y en 172 pacientes de un estudio de tratamiento para somatización moderada a grave, 68% hispanos, Interian y colegas (2006) hallaron que en ese grupo el instrumento se relacionó menos con síntomas sin explicación médica y más con malestar psiquiátrico general.
Licenciamiento: dominio público
El sitio oficial no exige permiso para reproducir, traducir, mostrar o distribuir los cuestionarios PHQ y GAD-7 ni sus traducciones, y el manual usa el término técnico: todas las medidas de su tabla —el PHQ-15 entre ellas— están en el dominio público. La forma para Chile repite esa línea en español y no lleva aviso de copyright: sólo la atribución a Spitzer, Williams, Kroenke y colegas y al subsidio educacional de Pfizer Inc. La letra chica está en los términos de uso: Pfizer descarga toda garantía, el uso corre por tu cuenta, y el sitio pide que el clínico verifique cada respuesta y base el diagnóstico definitivo en criterios clínicos. Nada de eso limita reproducir, traducir ni distribuir la forma. Con el original gratuito a un clic, no uses copias de repositorios de tesis, que circulan con el pie recortado. El mapa completo está en la guía sobre licencias de instrumentos psicológicos.
Dónde vive el puntaje en la nota
La NOM-004-SSA3-2012 te alcanza en el 5.10: toda nota lleva fecha, hora, nombre de quien la elabora y firma. Su nota de evolución (6.2) está escrita para el médico; lo que la trae a tu expediente, y a la vez la adapta, es el 5.16, que la ajusta «a la naturaleza de los servicios prestados». Dentro de ella, el 6.2.3 pide los «resultados relevantes de los estudios de los servicios auxiliares de diagnóstico y tratamiento que hayan sido solicitados previamente»: ahí nos parece que encaja un puntaje. Un número suelto, no:
«PHQ-15: 14. Somatización.»
Y una que sí sirve seis meses después:
«PHQ-15, versión oficial en español para Chile, de phqscreeners.com; ventana de 4 semanas. Puntaje 14/30, banda de severidad media según el manual. Ítem d aplicable. Refleja carga de síntomas físicos, no diagnóstico ni valoración médica; se sugiere valoración médica de los síntomas gastrointestinales.»
Va en la sección O de tu nota SOAP. Un número sin versión, idioma ni ventana es un clásico de los errores de documentación clínica: parece objetivo y nadie puede reproducirlo.
Que el instrumento trabaje para ti
Calificar, anotar la versión y la ventana y dejar el puntaje donde la norma lo pide es sencillo con un paciente y pesado con treinta. Ahí ayuda la plataforma: gesell.ai incluye escalas validadas con calificación automática —el PHQ-9 y el GAD-7 entre ellas— en el expediente estructurado de cada paciente, con el puntaje de hoy junto a los anteriores. Siempre como apoyo: la escala aporta el dato; la lectura sigue siendo tuya.
Referencias
- PHQ Screeners — Sitio oficial de los instrumentos PHQ y GAD-7
- PHQ Screeners — Instruction Manual: Instructions for Patient Health Questionnaire (PHQ) and GAD-7 Measures
- PHQ Screeners — PHQ-15 Síntomas Físicos, versión oficial en español para Chile (PDF)
- PHQ Screeners — PHQ-15 Síntomas Físicos, versión oficial en español para Estados Unidos (PDF)
- Kroenke, Spitzer y Williams — The PHQ-15: Validity of a New Measure for Evaluating the Severity of Somatic Symptoms (Psychosom Med, 2002)
- Hybelius et al. — Measurement Properties of the PHQ-15 and SSS-8: A Systematic Review and Meta-Analysis (JAMA Netw Open, 2024)
- Ros Montalbán, Comas Vives y Garcia-Garcia — Validación de la versión española del cuestionario PHQ-15 (Actas Esp Psiquiatr, 2010)
- DOF — NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico
Sobre el autor
Equipo Gesell
Contenido clínico y de producto escrito por el equipo de gesell.ai junto a psicólogos clínicos certificados.