- documentación clínica
Notas SIRP: guía práctica con ejemplos
El formato SIRP organiza la nota de sesión en cuatro secciones: Situación, Intervención, Respuesta y Plan. Es el tercer miembro de la familia -IRP —junto a las notas BIRP y las notas GIRP— y, con diferencia, el peor documentado. Esta guía recorre qué pide cada letra según el manual oficial que lo define, con un ejemplo en español, la comparación con sus hermanos y el mapeo a la norma mexicana.
Conviene decirlo de entrada: SIRP no tiene artículo fundacional, autor ni organismo de normalización detrás. No es un estándar, sino una convención local que un condado de California volvió obligación interna.
De dónde viene SIRP (y por qué nadie lo sabe)
Buscamos un origen y no lo hay. El documento más antiguo al que llegamos es el manual de documentación 2017 del condado de Marin, California, donde el formato ya aparece como algo en uso; no localizamos ediciones anteriores. La frase honesta no es «SIRP nació en Marin», sino «no hay origen documentado, y Marin es el rastro más antiguo».
Lo que sí está documentado es el mandato. La guía de documentación clínica de enero de 2022 de Behavioral Health and Recovery Services de Marin no sugiere el formato: lo exige —«BHRS requires that practitioners use a SIRP format for notes»— porque, dice, ayuda a asegurar que la nota cumpla todos sus requisitos y da una imagen clara de los servicios y del estado del paciente. Es la edición más reciente que encontramos, anterior a la reforma que llevó a otros condados a soltar los formatos, y no podemos confirmar que el mandato siga vigente.
Un detalle de su apéndice de abreviaturas dice más que cualquier historia de origen: junto a «SIRP Situation, Intervention, Response, and Plan» aparece «SIP Situation, Intervention, and Plan». No salen de un comité de normalización.
Las cuatro letras, según el manual de Marin
S — Situación (y no, no es lo subjetivo)
Aquí está el error que repite casi todo el contenido en línea sobre SIRP: presentar la S como equivalente de la S de SOAP, «lo que el paciente reporta». El manual dice lo contrario. Pide una notación clara de la queja, la condición y las razones presentadas durante la sesión, con dos exigencias que cambian el sentido: términos conductuales y una valoración del paciente, y —textual— «This is not a statement of diagnosis but rather a statement of why this session was necessary». No es el reporte del paciente: es una valoración comprimida que justifica la sesión.
Segunda corrección: varias páginas ofrecen «Situation o Symptom» como si existieran dos escuelas. En las dos ediciones del manual de Marin —el único de nuestro barrido que la deletrea— la expansión es Situation. No encontramos ningún manual que la expanda como «Symptom» o «Subjective»; no podemos probar que no exista.
De dónde viene la ambigüedad sí se puede reconstruir: en 2017 las preguntas guía de la S apuntaban a presentación y validez diagnóstica —higiene, habla, ánimo, qué deterioros son el foco, si el diagnóstico sigue vigente—; en 2022 Marin las reescribió hacia identidad, síntomas y propósito del contacto. El contenido migró hacia el síntoma; el nombre no se movió.
I — Intervención
Lo que tú hiciste, en oraciones descriptivas: las habilidades usadas para afrontar, adaptarse, responder o resolver problemas; el refuerzo de conductas nuevas y fortalezas; lo que se enseña, modela o practica. Marin carga en la I la valoración del clínico, «including risk assessment when applicable», y las recomendaciones dadas al paciente o su familia; otros manuales sitúan el riesgo en el plan.
Esa cláusula merece subrayado. Ante una señal de riesgo, la nota debe reflejar que hiciste una evaluación clínica inmediata conforme a tu protocolo y tu formación, qué encontraste y en qué basaste tu decisión: lo desarrolla cómo documentar una evaluación de riesgo suicida.
R — Respuesta
Cómo respondió el paciente, en términos conductuales, incluyendo su progreso «or lack of progress», su respuesta general al tratamiento y la manera en que recibió la intervención. Es la misma R de BIRP y GIRP, con la misma trampa: «se mostró cooperador» no responde nada; la pregunta es qué produjo cada cosa que hiciste.
P — Plan
Las decisiones clínicas sobre el caso: contactos colaterales, referencias, pendientes, tareas y reuniones por convocar. Mira hacia adelante; no resume. Un detalle que ningún resumen recoge: Marin ata su regla de entrada tardía a la S —pasadas 72 horas, o diez días hábiles si la nota lleva cofirma, se escribe «late entry» al inicio de esa primera porción—.
Un ejemplo completo en español
Caso ficticio, con la estructura que pide la guía de 2022:
Fecha: 22 de junio de 2026 · Hora: 11:00–11:50 · Modalidad: presencial, consultorio
S — Mujer de 34 años en tratamiento por episodio depresivo, novena sesión. Persisten despertares nocturnos cuatro noches por semana y retraimiento social; declinó dos invitaciones. Deterioro funcional vigente: un día de ausentismo laboral. La sesión se programa para ajustar el ritmo de la activación conductual ante el estancamiento.
I — Revisó el registro de actividades. Psicoeducó sobre la relación entre evitación y ánimo desde el modelo de activación conductual. Modeló y ensayó la descomposición de tareas en pasos de diez minutos. Exploró señales de riesgo: niega ideación, plan e intención. Recomendó sostener el horario de sueño el fin de semana.
R — Identificó por sí misma el patrón «entre menos hago, peor duermo». Completó el ensayo de descomposición y reportó menor sensación de sobrecarga. Progreso parcial hacia el objetivo 1 del plan: dos actividades con valor personal esta semana frente a una la previa; sin cambio en los despertares. Escéptica ante reactivar contacto social, negoció una versión más breve.
P — Continuar activación conductual con tareas descompuestas; registro diario de sueño. Revisar en la próxima sesión si el estancamiento del sueño amerita replantear el objetivo 2 del plan. Próxima cita: 4 de septiembre, 11:00.
Tres cosas la sostienen: la S dice por qué había sesión, no solo qué contó la paciente; la I nombra intervenciones con verbos y deja constancia de la exploración de riesgo; y la R documenta progreso desigual, que es como se ve la clínica real.
SIRP frente a BIRP y GIRP: lo que los manuales no dicen
Un aviso que las comparativas en línea omiten: ningún manual oficial que revisamos compara los formatos ni aconseja elegir uno. La guía 2024 del condado de Los Ángeles solo los lista como plantillas. Lo que sigue es razonamiento nuestro, no texto de una norma.
Los tres formatos en -IRP comparten el núcleo Intervención–Respuesta–Plan; cambia la puerta de entrada, y la asimetría está en su amplitud. La B de BIRP es estrecha —la conducta observada hoy— y la G de GIRP también —el objetivo que la sesión trabajó—; la S de SIRP es ancha: absorbe presentación, síntomas, contexto identificador, propósito del contacto y valoración del deterioro —en realidad, una mini evaluación—. Eso la hace cómoda cuando cada sesión debe justificar su necesidad, y menos cuando quieres leer primero la trazabilidad hacia el plan, que es lo que GIRP fuerza. Para algo más compacto en consulta privada, compara DAP frente a SOAP; y si la S se te vacía, suele faltar detrás un plan de tratamiento con objetivos verificables.
Qué tan usado es SIRP, y qué auditan los reguladores
Poco. Fuera de Marin, la única aparición institucional que encontramos es Los Ángeles, y ahí como plantilla en retirada: su guía 2024 dice que BIRP, GIRP, SIRP y SOAP «ya no son requeridos por el DHCS» y que quedan solo para acreditación —CARF o Joint Commission—. Los vecinos usan otra cosa: Alameda señala que «en general» el formato BIRP satisface su estándar de contenido, Solano lo adoptó como método estandarizado y Connecticut publica una hoja de apoyo dedicada a GIRP. En ninguno aparece SIRP. Nuestro barrido no es exhaustivo, pero el retrato es claro: convención local, no estándar.
Y el punto que importa: no se audita el acrónimo. El aviso BHIN 23-068 (noviembre de 2023) del departamento estatal de California enumera siete elementos para la nota individual —tipo de servicio, fecha, duración, lugar, nombre y firma con fecha, cómo el servicio atendió la necesidad de salud conductual y un resumen de los siguientes pasos— y no nombra ningún formato.
¿Importa entonces el orden? La única evidencia decente viene de otro campo: Belden et al. (2017) compararon la nota SOAP con tres prototipos APSO ante médicos de atención primaria y hallaron mejor exactitud y usabilidad; la ventaja de velocidad, en cambio, vino de los prototipos plegables, no del reordenamiento por sí solo. No habla de psicoterapia, ni de BIRP, GIRP o SIRP, ni de resultados clínicos: sugiere solo que cómo se presenta la nota cambia lo rápido que otro lector encuentra la información.
La nota SIRP en el expediente clínico mexicano
Ninguna norma mexicana menciona SIRP, y no hace falta: la NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico, autoriza expresamente el diseño propio de formatos. Su numeral 5.13 dice que los prestadores de los sectores público, social y privado «podrán elaborar formatos para el expediente clínico, tomando en cuenta los requisitos mínimos establecidos en esta norma». La etiqueta es tuya; el contenido mínimo, no.
Ese contenido está en el numeral 6.2: evolución y actualización del cuadro clínico, signos vitales según se considere necesario, resultados relevantes de estudios previos, diagnósticos o problemas clínicos, pronóstico y tratamiento. El mapeo —análisis nuestro, no texto de la norma— es directo: la S aporta la evolución del cuadro y buena parte de los problemas clínicos, porque Marin pide diagnóstico y valoración dentro de ella; la I y la R, el tratamiento y sus efectos; la P, las indicaciones. Quedan dos huecos: el pronóstico no tiene casilla, y los diagnósticos solo se cubren si escribes la S como valoración. Añade el numeral 5.10: fecha, hora, nombre completo y firma en toda nota.
Una precisión: el 6.2 dice «deberá elaborarla el médico»; es el 5.16 el que jala la nota psicológica al mismo régimen y la ajusta «a la naturaleza de los servicios prestados». El resto está en qué te obliga la NOM-004 en un consultorio de psicología. Esto es documentación, no asesoría legal; fuera de México, verifica tu jurisdicción.
Errores comunes al escribir notas SIRP
- Escribir la S como si fuera la S de SOAP. El manual pide términos conductuales y una valoración, no la transcripción de lo que el paciente reportó. Si tu S cabe entera en «refiere que…», falta la mitad.
- Una S que no justifica la sesión. Debe decir por qué esta sesión era necesaria; si es intercambiable con la del mes pasado, no lo dice.
- Intervenciones sin verbo. «Se trabajó la ansiedad» no documenta nada: verbo de acción, habilidad nombrada y modelo del que viene.
- Omitir la valoración de riesgo cuando aplica. El manual la ubica en la I; mencionar una señal sin la evaluación posterior es el hueco más caro de explicar.
- Confiar en el acrónimo. SIRP no tiene casilla para pronóstico: revisa tu formato contra lo que tu norma pide.
El acrónimo importa menos que lo que sostiene
El aviso californiano y el numeral 5.13 dicen lo mismo: fuera de Marin, nadie audita tu acrónimo. Se audita que la nota exista para cada atención, que diga por qué hubo sesión, qué hiciste, qué produjo y qué sigue, y que lleve fecha, hora, nombre y firma. SIRP produce eso, con una virtud propia: obliga a justificar la sesión antes de contarla.
Lo difícil nunca es entender el formato: es sostenerlo con veinte pacientes a la semana. gesell.ai genera el borrador de la nota a partir de tu registro de sesión en formato SOAP, DAP, BIRP o GIRP; y como comparten el núcleo Intervención–Respuesta–Plan, un borrador BIRP o GIRP trae casi todo lo que una nota SIRP necesita: queda reescribir la primera sección como valoración. Tú revisas y ajustas cada borrador; la nota final siempre es tuya.
Referencias
- Marin County BHRS — Clinical Documentation Guide (enero de 2022)
- Marin County BHRS — Documentation Manual 2017
- Los Angeles County DPH-SAPC — Sage-PCNX Progress Note Guide (2024)
- California DHCS — Behavioral Health Information Notice 23-068 (2023)
- Connecticut DMHAS — Tip Sheet #4: G.I.R.P Documentation
- Belden et al. — Dynamic Electronic Health Record Note Prototype: Seeing More by Showing Less (J Am Board Fam Med, 2017)
- Diario Oficial de la Federación — NORMA Oficial Mexicana NOM-004-SSA3-2012, Del expediente clínico
Sobre el autor
Equipo Gesell
Contenido clínico y de producto escrito por el equipo de gesell.ai junto a psicólogos clínicos certificados.